
El revuelo del artista puertorriqueño despegó del asiento al "monstruo" que bailó hasta pasadas las 3:00 de la madrugada. Además del cariño de la gente, Yankee se llevó las Antochas de Plata, Oro y la Gaviota de Plata.
En un trono plateado apareció en escena el rey del reggaetón, Daddy Yankee, quien hizo bailar sin contemplación a la Quinta Vergara. El chico del Barrio Fino era el número más esperado por el "monstruo", que no dejó de "perrear" hasta entrada la madrugada.
Con un recorrido que partió con sus mayores éxitos "King Daddy", "Dale caliente", "Machete" y "Tú príncipe", el candy Daddy entregó toda la candela del raggeatón a un multitudinario público que ni miró el reloj, ni abandonó la Quinta Vergara hasta después de las 3:30 horas.
Cuando la fiesta era total, subió al escenario Camilo, un niño que bailó en uno de los programas satélites del Festival y que, según el propio Yankee, "me robó el corazón". Así, con una serie de improvisaciones, el rey del reggaetón le cantó al pequeño bailarín y agradeció su presencia sobre las tablas.
La fiesta siguió con "Tu príncipe", "Rompe" y "Segurosky", cuya revolución demostró el impacto de este fenómeno. Además, el descontrol provocado por el puertorriqueño dejó varios lesionados y desmayados, y más de un fanático se enfrentó con los guardias por estar cerca de su ídolo.
Con "Lo que pasó, pasó", el público clamó Antorchas para el artista puertorriqueño y los animadores no demoraron la entrega de las de Plata y Oro. Minutos después, con la interpretación de "La gasolina", Daddy recibía la Gaviota de Plata de parte de una fervorosa Quinta que quería seguir "perreando".
Y así sucedió, con los sones de "Mírame" y un delirante "monstruo", el Festival de Viña finalizaba las transmisiones de la quinta jornada, coronada con la locura del rey del reggaetón.
Tras la emisión oficial, el artista cantó otros tres temas, pero el descontrol y los ataques de histeria, hicieron que Yankee terminara su
show, sin antes dejar la firma de ser un verdadero tornado sobre la Quinta.