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El King Daddy
Visto Hace: 1 mes 27 días
Fecha de Ingreso: julio-2006
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Puerto Rico, la Tierra del Ay, bendito!
No existe una expresión con la que más se identifique a un puertorriqueño en cualquier parte del mundo que …ay, bendito!, como puertorriqueños aseguramos que es algo que nos sale del alma, sin pensar. Cuando vemos un sufrimiento, una injusticia, un accidente, un desastre, nos sale del alma decir…ay, bendito!, identificarnos y solidarizarnos, es instantáneo.
Aunque nos han tratado de hacer sentir mal, al hacernos creer que eso es una expresión de debilidad y resignación, para nada es así, eso lo sabe con certeza cualquier puertorriqueño. Es una de las muestras más palpable de humanidad, nobleza, compasión, solidaridad, caridad y grandeza espiritual.
En todas las épocas se han documentado eventos y momentos críticos que reflejan la solidaridad humanitaria de este pueblo.
Mientras tu lees esto, hay mileeeeeeeeees de puertorriqueños regados por todos los rincones del planeta en proyectos de ayuda internacional.
Ayuda: religiosa, comercial, educativa, científica, médica, financiera, electoral, alimenticia, social, cultural, entre muchas otras.
República Dominicana - no existe desastre o tragedia que suceda en la hermana isla, que no acuda Puerto Rico inmediatamente. Así lo han demostrado año tras año brigadas especializadas de ayuda en terremotos, desastres y huracanes (y viceversa). “Es la nena linda de Puerto Rico”.
México - ayuda humanitaria, médica, técnica; grandes colectas en apoyo a víctimas de terremotos y huracanes.
Nicaragua - la tragedia del terremoto causó profundo dolor en Puerto Rico, que se desbordó en ayuda. Ayudando perdimos a Roberto Clemente, quién se había convertido en portavoz nacional de ayuda a Nicaragua y llevaba personalmente la ayuda cuando perdió la vida al estrellarse su avión en las costas de Loíza.
En los terrible eventos del 911 - el gobierno estadounidense reconoció a dos héroes por su arrojo y valentía, tanto en Washington, DC y Nueva York, ambos eran puertorriqueños.
La primera ayuda internacional que llegó a la zona de desastre fue de Puerto Rico.
Las trágicas inundaciones que mataron a miles en la hermana Venezuela, conmovió al pueblo puertorriqueño. En plena navidad los boricuas inundaron cuarteles policiacos, agencias gubernamentales y crearon miles de centros de acopio por todo el territorio nacional ofreciendo ayuda y apoyo.
Ese Ay, bendito! es la muestra más bella de la calidad humana de nuestro pueblo. Con orgullo somos los hijos de la Tierra del Ay Bendito!
Los que dicen “yes, my dear”, esos no son de aquí,
Los que dicen “bábería”, esos no son de aquí,
Los que dicen “chamaquitos” esos no son de aquí,
Los que decimos “ay, bendito”, esos sí, esos sí…”
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