ASESINOS EN SERIE:
"EL HORROR DE LO MAS TERRIBLE"

En el Alto Hospicio, la población esta conmocionada. Un asesino, mutiló a su víctima y desparramó los restos por diversos lugares. Su conducta, sádica, ha convertido el caso en un desafío para la policía, que está de cabeza investigando para dar con el responsable.
La crueldad del caso y la forma de ensañamiento tiene réplicas no solo en en un país si no que en diversos puntos del mundo con los llamados "asesinos en serie", individuos que no tienen compasión por las víctimas y que, por el contrario, se dedican a matar hasta que un error permite que sean arrestados para que paguen por sus crímenes.
Así ocurrió a fines de Febrero, cuando fue detenido en Wichita, Kansas, el llamado "asesino BTK" (el de la fotografía), cuyas siglas en inglés significan "atar, torturar y matar". El norteamericano Dennis Rader, después de 30 años, esta siendo procesado por los homicidios de 10 personas, cometidos entre 1974 y 1991.
Este empleado municipal de Park City, considerado como un hombre de familia y un feligrés ejemplar, se delató sólo: envió cartas a la policía y a los medios de comunicación describiendo detalles de los asesinatos que se le imputaban.
Al igual que en el caso de Alto Hospicio, este descubrimiento despertó el miedo e hizo recordar casos brutales como el ocurrido en este misma localidad a mediados del año 2000, o del conocido "Dr. muerte" en Inglaterra, en cuyas manos fallecieron cerca de 215 personas. Estas mentes siniestras, además de cometer cientos de homicidios, han inspirado películas, libros y hasta obras de teatro.
Basado en hechos reales.
Freddy Krugger (Pesadilla en la calle del infierno), Jason (Viernes 13), Michael Myers (Halloween) son los asesinos en serie más despiadados del séptimo arte. Los atroces homicidios que cometían en las películas marcaron una generación de moustros de la pantalla grande temidos por niñoz y adultos.
Pero otras obras cinematográficas tan terribles como: "Eso: El payaso asesino", "Psicosis" o "Monster" no sólo salieron de la cabeza de sus directores, sino que están basadas en hechos reales.
La historia de la asesina en serie más conocida de los Estados Unidos, Aileen Wuornos, es retratada en la película "Monster". En ella se cuenta cómo esta prostituta de carretera mató a sangre fría a seis de sus clientes entre 1989 y 1991, por lo que fue ejecutada en Octubre de 2002 en la prisión de Brodward County, en Florida.
Una historia similar, pero más tétrica, es la de John Wayne Gacy, más conocido como "El payaso mortal". En el filme "Eso: El payaso asesino" el director Stephen King narra de manera espeluznante parte de la vida de un vecino ejemplar que se disfraza para animar las fiestas de los niños de su barrio, pero que escondía un gran secreto: mataba sin piedad y luego los enterraba en el patio de su casa. En total, sus víctimas fueron: 37 hombres jóvenes, varios de ellos menores de edad.
En la película "El silencio de los inocentes", Anthony Hopkins encarna al malvado Dr. Hannibal Lecter, que asesina a sus víctimas mutilando partes de sus cuerpos para luego comérselas. Esta historia también está inspirada en un hecho real.
Jeffrey Dahmer, conocido como "El cannibal de Milkaukee" mató, cometió actos necrófilos y cercenó los cuerpos de 17 hombres en Estados Unidos durante la década del 80. Según se dice, este individuo se bañaba en compañía de los cadáveres, guardaba los corazones, las cabezas y los genitales de sus víctimas en el refrigerador, e incluso declaró públicamente haber comido carne humana. El homicida fue sentenciado a 900 años de cárcel, pero murío asesinado a golpes por un recluso en 1994.
Más allá de la ficción.
En otros casos, la realidad ha superado a la ficción. El asesino serial más terrible de la historia fue el colombiano Pedro Alonso López, más conocido como "El moustro de Los Andes", quién violó y estranguló a cerca de 300 mujeres en Perú, Ecuador y su país natal.
Se cuenta que a los 8 años, su madre prostituta lo hecho de la casa por acariciar a su hermana menor. Desde ese momento la mente del colombiano empezó a hacer un corto circuito; entrando a la mayoría de edad fue apresado por matar a 3 personas, y no pararía de hacerlo hasta que fue detenido en la década del 80.
Otro de los homicidas en serie que más ha llamado la atención fue el elegante Ted Bundy, quien en la década del 70 mató a una treintena de mujeres bellas y jóvenes. Innegablemente atractivo, encantador e inteligente, el norteamericano tenía un lado oscuro, atormentado y motivado por retorcidas fantasías y una sexualidad necrófila. De el también se hizo una película, llamada "The deliberated stranger".
Sus víctimas eran muy similares (blancas, cabello largo, liso y dividido a la mitad), y el modus operandis casi siempre era el mismo: se acercaba a una chica para pedirle ayuda con cualquier pretexto, luego las subía su vehí****, les golpeaba la cabeza con una palanca de fierro y las llevaba al bosque, donde las asesinaba y violaba sus cuerpos sin vida.
Todo terminó para Bundy en 1975, cunado un oficial de Utah lo detubo en la carretera por que creyó que esté tenía una actitud sospechosa. De a poco se fue desvelando el misterio de las muertes y el "buen" cuidadano fue ejecutado en la silla eléctrica el 9 de Enero de 1989.
Un caso mucho más espeluznante, es el del asesino serial norteamericano Edward Gein alias "El carnicero", a quien se le imputaron tres homicidios en la década del 50. A pesar de que el número de muertes no fue tan elevado, la forma en que cometío los crímenes y lo que hizo con los cuerpos de sus víctimas, fue simplemente un acto demente.
Cinturón de pezones.
Después de varias pesquias la polícia logró dar con el paradero de Ed Gein. Al entrar en su casa encontraron el cuerpo de una mujer descuartizado. También hallaron cabezas humanas en el dormitorio, piel usada para hacer pantallas de lámparas y asientos, calaveras convertidas en platos de sopa, un corazón humano en un sartén, un collar de labios humanos, un chaleco hecho de vagina y pechos que usó en rituales, y muchos más objetos confeccionados con restos humanos, incluido un cinturón de pezones.
Además de asesinar, Ed Gein frecuentaba un cementario, donde abría las tumba más recientes y robaba sólo cadáveres de jóvenes mujeres. Los crímenes de este hombre se hicieron conocidos por que inspiraron la novela "Psicosis", que más tarde sería adaptada al cine.
Y siguiendo con la misma línea de mentes transtornadas, no se puede dejar a un lado el caso de Harold Shipman, más conocido como "El doctor muerte". Este médico inglés mantubo atemorizada a la población por mucho tiempo, ya que desde 1975, un año después de graduarse, comenzó a matar.
El modo de operar siempre era el mismo. Elegía a mujeres mayores de 60 años, principalmente a aquellas que vivían solas, las visitaba como un médico tratante, les inyectaba heroína o morfina, y luego certificaba que había fallecido a causa de un ataque cardiaco.
En el año 2000 fue sentenciado a cadena perpetua por el homicidio de 15 ancianas, aunque las investigaciones posteriores indicaron que por lo menos mató a 200. En todo caso, la condena sólo la cumplió cuatro años, pues en el 2004 se suicidó de la misma manera en la que cometía sus crímenes.